martes, 13 de mayo de 2008

NO HAY MÁS PAPUZZA


Ustedes se preguntarán: "¿Donde estuvieron las Papas Graneto todo este tiempo?"


Muy sencillo. Estabamos amenazados por el Gobierno.

Como la gente apoya a las Papas Graneto desde el minuto uno tuvimos que reaccionar y esa reacción llegó como llegan las ladillas: por debajo y trepándose.

Los ataques de la Presidenta eran cada vez más guarangos: Nos mandaba mails que decían "chupenme una teta, forros" y cosas así.

Por suerte somos valientes, y sobornamos con tres paquetes de deliciosas Papas Graneto al ahora ex-ministro de economía Martín Losteau.

Por que a las minas les gusta ese bolas tristes merece un párrafo aparte. No se entiende que le ven al pelotudo. Seamos sinceros: Uno puede entender que les guste Brad Pitt, que les guste el Facha Martel, pero que les guste Losteau es algo que no tiene gollete.

El caso es que a cara de idiota lo echaron no solo por inepto, sino que se dechavó que aceptó el "regalo" de nuestras deliciosas Papas. D´Elia también se empacó y nos mandó un mail:
"Te odio, odio tus papas, odio a tu plata, odio a tu casa, odio a tu hermana, odio todo. Necesito que me manden catorce paquetes de esas deliciosas papas." decía el mensaje virtual.
También apareció Moreno en la reunión que tuvimos en la Rosadita. Se sentó en la mesa peló la pistola, y disimulando el aire mafioso dijo: "No hay más papuzza".
Ahi se armó y muy pulenta.
Las sillas volaban. Moreno se agachaba. Los productores paperos le gritaban cosas referidas a la capacidad de su hermana (la de Moreno) de abrir sus fémures y deglutir enormes cantidades de achuras y el producido de las vacas. "No quise amenazarlos" gritaba Moreno llorando como nena chiquita, algo ofuscado porque se estaban empomando a uno de sus matones con un torno de dentista de burros.
Finalmente Anibal Fernández nos llamó por telefono y, de distraídos nomás, terminamos hablando de lo mal que viene Lanús este año.

1 comentario:

Lic. Lulita dijo...

Ayyy
Lousteauuu
que hermoso essss
ahyyy
ahyyy
jaajjaja
Graciassss
besotes